octubre 27, 2014

La entrada Duquesa de Alba

Me he pasado la noche en vela pensando en un título para esta entrada. Bueno, en realidad ha sido por la acidez de estómago, pero queda más intelectual lo primero. Estas últimas noventa y seis horas han sido tan intensas y tan ricas que un solo título no puede recogerlo todo. Por tanto, esta va a ser una entrada con muchos títulos, como la Duquesa. Y además hay un motivo adicional para llamarla así, como se verá hacia el final.


Resaca en Diferido

En estos días he viajado de Santander a Madrid, de allí a Granada, he asistido a una reunión muy intensa, he dado una charla en ella, he vuelto a ver después de muchos años a algunos amigos que la vida ha colocado geográficamente lejanos, he conocido gente nueva e interesante, he vuelto a Santander vía Madrid, he marchado a Bilbao, de allí a Alicante, de allí a Murcia, he tenido el honor de asistir a la boda del año, he desvirtualizado amigos, he bailado como un poseso, he maltratado mi hígado y he hecho el camino inverso. Hasta anoche me parecía que no era para tanto. Pero hoy me he levantado molido. Me duele todo: la cabeza, la espalda, el estómago, el culo. Pero mi principal dolencia es anímica. Estoy de bajón. Y es que se me ha hecho cortísimo, leñe. Volver a la rutina diaria tras unos días tan alegres y movidos es un poco triste. ¡Pero que me quiten lo bailao!

Falta de lógica

El motivo de tanta kilometrada absurda, arriba y abajo por la Península, es en gran parte burocrático. Desde que entraron en vigor las nuevas normas del Ministerio para desplazamientos de trabajo, es prácticamente obligatorio empezar y terminar un viaje de trabajo en el mismo sitio y en las fechas más ajustadas posibles, aunque eso salga más caro que buscar un trayecto alternativo. España es un país en el que nos pensamos que poner muchas normas es lo mismo que ser organizados. Así nos va. Conozco al menos dos casos en los que esta normativa ha costado a la salud de compañeros míos, a sus proyectos de investigación y en último término al bolsillo de los contribuyentes miles de euros que podrían haberse ahorrado con solo posponer un viaje de vuelta uno o dos días. En fin. Un día de estos hablaré largo y tendido, soltando todo el vitriolo que llevo dentro, de la tiranía de los chupatintas, pero no hoy.

Caminando por Granada, creo que por la calle Elvira o por ahí, observé una placa muy llamativa: "Asociación Andaluza de Restaurantes Gastronómicos". Mi pregunta es: ¿existen los restaurantes (andaluces) no gastronómicos? ¿Qué pondrán en sus cartas, zapatos? ¿Tendrán su propia asociación andaluza?

En una de mis paradas aeroportuarias me entró el capricho de sentarme en un Starbucks y pedir uno de esos imposibles cafés con nombres tipo "strawberry caramel macchiato frappé with cinnamon swirls and aromatic organic cocoa drops", que sirven para que echando unas gotas de sirope el café de toda la vida cueste cinco euros más. Qué se le va a hacer, a veces uno cae en estos timos. Lo bueno del Starbucks es que los intolerantes podemos pedir nuestro café con leche de soja o leche sin lactosa. Así se lo pedí al camarero, un chulángano con nivel de follabilidad 9.5 en la escala de Sufur. El chulángano me hizo religiosamente el café con leche sin lactosa... y acto seguido procedió a cubrirlo todo bajo abundantes capas de nata montada. Para haberlo estrangulado. Pero claro, luego el cabrón me lo sirvió con una sonrisa y guiñándome un ojo, y no fui capaz de protestar más que con un "hi hi hi" de colegiala histérica. Putas hormonas...



Un mundo de imanes y milagros

En ningún momento me he planteado el blog como una forma de hacer amigos. Me gusta que me lean y me comenten, pero sobre todo es una válvula de escape y un divertimento. No tengo una gran fe en la capacidad de la tecnología para facilitar la amistad. Por ese motivo suelo rechazar las ofertas para participar en "kedadas" (odiosa palabra) de bloggers.

Y sin embargo, en franca contradicción con el párrafo anterior, hay algo muy especial en este tipo de relación cibernética. Es algo va más allá del mero "el roce hace el cariño". Van pasando los meses y te vuelves asiduo de aquellos blogs cuyos escritores te cautivan por su inteligencia, su sentido del humor, su ironía, su forma de escribir. Empiezas a conocer un poco a personas a las que al principio solo identificas por nicks ridículos y avatares absurdos. Se convierten en parte de tu día a día. Y así, casi sin quererlo, empiezas a quererlos.

Pasan los años y por goteo empiezas a conocer en persona ("desvirtualizar") a algunos de ellos. Les pones rostro y nombre. A veces el contacto directo rompe la magia y ahí se acaba el acercamiento. Otras veces se confirma la buena impresión inicial y nace una relación real. Gracias al blog he conocido a figuras como Gaysinley, cuyo blog ya no existe, el osazo intelectual Hm (que para mi alegría también estuvo en la boda de la que voy a hablar a continuación), el escritor de éxito Pasaelmocho o el dulce y suculento periodista Nils: personas que enriquecen mi vida aunque nos veamos de pascuas a ramos.

El caso de Shepperdsen y el Sr. Skyzos es doblemente especial. Conocí sus blogs de forma independiente y luego me enteré de que formaban pareja en la vida real. Una noche de noviembre nos conocimos en Madrid los cuatro (ellos dos, el osezno y un servidor) y hubo química al instante. Nació una amistad a cuatro bandas, a pesar de la distancia, fundamentada una buena cantidad de experiencias comunes, grandes dosis de frikismo (en el caso del Sr. Skyzos y el mío), un trasfondo profesional similar (el de Shepperdsen y el osezno), gustos parecidos (tanto al osezno como a mí nos encantan por igual Shepperdsen y el Sr. Skyzos, je je) y, vaya, que son buena, pero que muy buena, gente los dos. Les queremos.

Por eso fue un honor que nos invitaran a su boda, y un placer acudir a ella. Vivimos en un mundo de milagros cotidianos: de teléfonos móviles, realidad aumentada y reactores que atraviesan mil kilómetros en cuarenta minutos: con un poco de dinero y buena planificación, ya no hay distancias. ¡Cómo nos lo íbamos a perder!


No pongo foto de los novios para preservar su intimidad. Pero estaban guapos a rabiar.

Viva San Frutos (Pajarero)

El Sr. Skyzos y Shepperdsen, con gran devoción católica y pensando únicamente en mi honor de segoviano, tuvieron la amabilidad de celebrar San Frutos, patrón de Segovia, organizando su boda el 25 de octubre, día en que se celebra la sego-fiesta. San Frutos, ermitaño, santo, hermano de santos y quién sabe si padre de santos, fue un ascético varón que ya cuatrocientos años antes que San Francisco de Asís tomó la costumbre de hablar con los pájaros del campo. Siendo segoviano, imagino que después de hablar con ellos, se los comería.




Más desvirtualizaciones

Pudimos por fin conocer al alma creadora del desaparecido, pero no olvidado, Planeta Murciano, y actual mente maestra de Atroz con Leche. Y ya iba siendo hora. MM es un personaje que resiste todo intento de definición, por lo que lo mejor que puedo hacer es reproducir su propia introducción en el Atroz:
Venida de otro Planeta, el Murciano más concretamente, llevo más años dando castigo por esas interneses de Dios que en el cuarto oscuro de la Metropol, que ya es dicir. Absurda y cantamañanas, no tengo ni idea de na pero hablaré de to como si fuera experta cum laude. Soy la escritora de guardia y traeré las noticias frescas y en tira cual papel higiénico pa limpiarse el culo. Además puntualmente, escribiré sobre otros temas muy interesantes según las amebas.
Tengo que reconocer que yo iba nervioso, intimidado, al encuentro. El señor MM no es un blogger más. Es EL BLOGGER: centro y motor de todo un sistema planetario de cultura paralela, escritor deslumbrante, crítico apasionado, polifacético, referente, creador de un lenguaje personal propio e inconfundible, que lo mismo te habla de pollas o de farándula que te da una lección de humanidad doliente que te deja conmovido y hecho un trapo. Yo, como decía, iba asustado a la boda, temiéndome ir a quemarme como una polilla cuando se acerca a una luz demasiado intensa.



Me imaginaba su aspecto de otra forma, no sé por qué: tenía en mente algún tipo de oso huertano y barbudo de piel morena. Pero no: es un tiazo alto, de aspecto nórdico y ojos azules como brocas con punta de diamante. El osazo despampanante es su novio. Tras mis primeros momentos de nervios, estuve estupendamente con los dos. ¡Menudas risas!


La Marimesa

Éramos todo hombres en la mesa número 14: la mesa Noa Noa. ¡Y qué hombres! ¿Es que los novios no tienen amigos feos? Yo me los habría tirado a todos. En palabras de MM, aquella mesa olía a cuarto oscuro, a poppers y a glory hole. Y yo me pregunto, ¿a qué huele un agujero? Mi propuesta fue rebautizar la mesa como "Mesa Bukkake".




El tener una mesa solo masculina causaba pequeños problemas protocolarios a la camarera. Esa costumbre tan hispana de empezar a servir por la dama de mayor edad o rango social allí no se aplicaba. Esto llevó a despistes y pequeños momentos de incomodidad, como cuando parecía que no iba a llegar el sorbete que me faltaba. Al final todo se solucionó y no llegó la sangre al río. Yo, por el sorbete, mato.

The Croquette Report

Pero llegamos a la parte que todos estabais esperando: el informe de croquetas. Ya lo dijo Elvira Lindo: lo que nos hermana a todos los españoles, desactivando todo nacionalismo, son las croquetas. Una boda española sin croquetas es algo inconcebible (del mismo modo que una boda segoviana sin algún tipo de cachorro asado es algo imposible de considerar). Y da la casualidad de que yo, en mis ratos libres, soy reportero de croquetas. Ya me tocó hacer ese duro pero satisfactorio trabajo en la boda de Robin, y no iba a hacer menos aquí.



Por poco no lo cuento. Lo de las croquetas, digo. Estuve a punto de perdérmelas por culpa del jamón. Vaya jamones. Dos esforzados camareros se partieron la espalda cortando a cuchillo dos estupendos jamones de Guijuelo. Yo estuve unos valiosos minutos haciendo cola para conseguir un plato de la porcina delicia para mi corro de corbatas, y cuando volví las croquetas habían desaparecido, devoradas con unas ansias dignas de una manada de lobos famélicos. Menos mal que uno de los novios se apiadó de mi y le pidió a la camarera que me sacara unas pocas. Mi veredicto: sobresalientes. Se notaba el ligero picor que noto en la parte posterior de mi paladar cuando el jamón es ibérico. Pequeñas, bien formadas, crujientes, nada aceitosas. ¡Larga vida a la croqueta!


Momento "Duchess of Alba"

El alcohol, fuente y a la vez solución de todos los problemas del mundo en palabras de Homero (Simpson), es un poderoso crecepelo, y si cabe alguna duda al respecto sólo hay que mirar la siguiente imagen:

Vaya napias que tengo. Nunca me había fijado

Murcia, qué hermosa eres, pijo

No tuvimos mucho tiempo para turismo, la verdad. Lo bueno de celebrar una boda por la mañana es que es mucho más llevadero para el organismo de las personas de avanzada edad, como yo, pero lo malo es que no deja mucho tiempo para apreciar el barroco. Lo poco que vi de Murcia me sorprendió muy agradablemente. Ya esperaba bastante gracias a los fotos y textos llenos de amor patrio del Planeta Murciano, pero verla en persona, y con este tiempo primaveral típico de finales de octubre en la era del Antropoceno, supera todas las expectativas. Dejo que las fotos hablen por sí solas añadiendo, eso sí, que soy de los que opinan que la nueva fachada de Moneo encaja bien, haciendo un buen contrapunto, frente a las puertas de la Catedral.








Pajas aeroportuarias

Alicante no sé si será o no "la millor terreta del món", como dicen ellos, pero desde luego sorprendente lo es un rato. En una de las boutiques del aeropuerto tenían como producto estrella esto:

Para aquellos ignorantes incultos y embrutecidos que no sepan lo que es un huevo Tenga, este aséptico dibujo puede ayudar a ilustrar su funcionamiento:

En el anterior dibujo, basta sustituir el elegante cilindro central por una buena polla tiesa para entender exactamente cual es la finalidad del invento. Yo soy un gran fan de los huevos Tenga, que proporcionan unos momentos la mar de entretenidos a la par que agradables, y los usaría mucho si tuviera dinero para poder permitírmelos. Lo que no es habitual es verlos fuera de mis sexshops favoritas, lo cual es una pena. Ojalá todos los aeropuertos del mundo sigan el ejemplo del de Alicante, lo cual ayudaría a contener la epidemia de ladillas que parece extenderse desde ciertos cuartos de baño de algunas terminales que todos conocemos...


Puntualidad germánica

Hay que decir que, para haber tomado doce medios de transporte distintos en pocos días, todo salió a la perfección, como un reloj. Las mayores esperas fueron las de la cola del control de seguridad del aeropuerto, y porque la gente es idiota. No, señora, su bote de laca del tamaño de un obús no puede pasar a la zona de embarque, por muy digna que usted se ponga y a pesar de que el pobre encargado de seguridad "no sepa con quién está hablando".  Esta vez, por desgracia, no me cacheó ningún segurata buenorro. Todo lo demás -aviones, autobuses, coches, tranvías, carromatos, zepelines- funcionó como la seda. Al final va a ser verdad lo que me dijo una vez mi suegro: "va a resultar que sí que éramos un país muy rico, si después de que hayan robado tanto aún nos queda todo lo que tenemos..."


Y gracias a ese perfectamente engrasado mecanismo de emisiones de carbono y otros contaminantes, esta noche he podido caer semicomatoso en mi propia cama. ¡Viva el progreso!


LinkWithin

Blog Widget by LinkWithin

Adoradores