septiembre 07, 2013

Pintarse como una Puerta

Inauguramos hoy una nueva línea de entradas en este blog, destinadas a esclarecer el origen de frases y dichos populares. Here Be Dragons ha tenido desde sus inicios una clara vocación didáctica y pedagógica, queriendo llevar a un mundo de ignorantes y paletos como tú los más generosos frutos de la sapiencia humana. Con este noble propósito empieza hoy la categoría:

Sabiduría Popular

HOY

Pintarse como una Puerta

El origen de este dicho se remonta al siglo XVI, concretamente a la región del antiguo condado de Puertas del Corvejón, en el Reino de Castilla. Los condes de Puertas pertenecían a la más alta nobleza castellana, y como tales habían practicado durante siglos el refinado arte de la endogamia. El a la sazón conde de Puertas, don Gil y Puertas Puertas Puertas y Puertas de Puertas, se había casado con su prima Catalina Puertas Puertas Puertas-Puertas, teniendo tres preciosas hijas: Jimena, Filomena y Amena, a cual más daltónica. Siguiendo la tradición familiar la mayor, Jimena, habría de casarse con su primo hermano Remigio Puertas, la mediana con su primos segundo don Gusiluz Puertas, y la pequeña meterse en un convento de clausura (Nuestra Señora de las Puertas), sin que quedara muy claro cuál de las tres salía perdiendo más.

Pero por desgracia la peste porcina de 1541 dio al traste con estos planes dinásticos, al llevarse la vida de los primos Puertas y de otros cincuenta mil campesinos que no importaban tanto. Había que casar a las jóvenes Puertas antes de que se les pasara el arroz, pero entre la carencia de primos y que las hermanas tenían tal vez demasiado marcados los rasgos familiares (nariz aquilina, labio leporino, estrabismo, verrugas del tamaño de pomelos por toda la cara, alopecia galopante, cojera y abundante psoriasis) la empresa se presentaba difícil. Preocupado, el conde de Puertas habló con el abad del pueblo (su cuñado Fray Lucrecio Puertas), quien consiguió por un módico precio una bula papal para que las tres hermanas pudieran saltarse los votos cuaresmales y maquillarse y ponerse guapas para bajar a la fiesta del pueblo y buscar marido. Las hermanas, teniendo luz verde para embadurnarse la cara a gusto, se dedicaron a aplicarse cremas, aceites, emplastes, ungüentos, argamasas y otros coloides sobre sus rostros, mezclando con daltónico abandono toda la gama cromática hasta alcanzar cotas de horterez incalculable, capaces de provocar ataques de epilepsia a una urraca histérica. 

 

 

Las hermanas Puertas, maquilladas de esta forma, irrumpieron en la verbena del pueblo, interrumpiendo la actuación de la Gran Orquesta Pelícano justo en mitad del popurrí de grandes éxitos del verano 1541 (con temas tales como Ora Pro Nobis RemixDeus dedit, Deus abstulid Ibiza Collection y la canción del verano, Spiritus promptus est, caro autem infirma Techno Lambada). Los mozos del pueblo, al ver a tres horribles gárgolas verdes y moradas cernirse sobre ellos, entraron en estampida, arrasando toda la comarca, provocando varios Autos de Fe de la Inquisición y aniquilando a todos los miembros de la familia Puertas, para gran beneficio de la Humanidad. Desde entonces, se celebra ese feliz suceso cada vez que alguien se maquilla en exceso, diciéndose "ésta se ha maquillado como una Puerta". 

2 comentarios:

Driver GT dijo...

Si es que la familia Puertas... :D

MM de planetamurciano dijo...

A todas las cajeras de El Corte Inglés les ha encantado este post; eso de ver que siguen una tradición centenario y de alta alcurnia las reafirma en lo suyo.

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