septiembre 30, 2009

Hipatia

De aquí a nada se estrenará Ágora, la nueva película de Amenábar. He escuchado críticas favorables y críticas bastante duras. Yo no voy a entrar en el tema cinematográfico, principalmente porque no sé nada de cine y sobre todo porque aún no he visto la película. Eso sí, hay que ver cómo le gusta a Amenábar tocar todos los palos: primero un thriller, luego una fantasía a lo Philip K. Dick, luego una fantasmas, después un dramón y ahora una superproducción histórica. ¿Qué será lo siguiente, un musical?




Pero ya me estoy yendo por los cerros de Úbeda. En cuanto la estrenen en el cine, pienso ir de cabeza a ver Ágora: no tanto porque sea una película de Amenábar, sino porque Hipatia de Alejandría me ha fascinado desde que por primera vez oí hablar de ella en la serie documental Cosmos, de Carl Sagan. Serie que, por cierto, cambió el rumbo de mi vida, y sin la cual yo no estaría donde estoy ni sería la persona que ahora soy.





No nos ha quedado prácticamente nada de Hipatia: sólo una historia que seguramente tiene mucho de mito, una figura altamente idealizada que ha servido como inspiración para generaciones de científicos, de filósofos y de pensadores independientes a lo largo de la historia. Mi admiración hacia esta gran pagana, filósofa, astrónoma y matemática no conoce límites. Así que, con el permiso de Bruto, me gustaría colocar a Hipatia junto a Safo de Lesbos en el panteón de las grandes mujeres de la antigüedad.

Sólo espero que la peli no resulte demasiado ñoña... por el momento, la elección de la actriz me parece excelente.



Os dejo con el podcast de Radio 5 dedicado a Hipatia dentro de las actividades del programa de actividades "Ella es una Astrónoma" del Año Internacional de la Astronomía:






7 comentarios:

starfighter dijo...

Cosmos fue una gran serie, cómo explicar la ciencia de manera amena y asequible a todo el mundo. Recuerdo verla cuando la emitieron por primera vez, y la segunda con las pequeñas actualizaciones al final de cada episodio. Y la tengo en dvd. Por supuesto, de cabeza a ver Ágora ;)

Johny Idea dijo...

Es una cuenta pendiente que tengo no haber visto esta serie. Ni la original ni la repetición. Sin embargo, sí puedo decir que, aunque tardé un tiempo porque mis padres no quisieron pagarme un libro de 3.000 ptas cuando estaba en octavo de E.G.B., al final conseguí adquirir el libro con mi paga semanal un año después (eso sí, me costó alguna birra de menos porque entonces no existía el botellón y uno empezaba a salir por esas edades).

En descargo de mis padres, diré que no era por el precio ni el contenido, si no porque pensaban que era un capricho y que no me lo iba a leer.

También tengo ganas de ver esa película, tanto por la historia como porque en este país cuesta hacer cine variado y bueno, y Amenábar, hasta ahora, lo consigue.

Johny Idea dijo...

P.D.: Ahora me entrará el gusanillo por releer el libro. Más que a Hipatia recuerdo a Eratóstenes y la medida de la circunferencia terrestre, bastante exacto teniendo en cuenta el método. También me gustaron los capítulos dedicado a las sondas Vicking de Marte y a las Voyayer (por aquella época me molaban los cacharros espaciales y quizá por eso me he enganchado a la serie Defying Gravity). Me pareció curioso el capítulo en el que hablaba del hipercubo, su concepto y los seres de una dimensión n+1 visto por los de la dimensión n. Finalmente, recuerdo el apéndice en el que hace la demostración del teorema de Pitágoras, explicando que los griegos no conocían el concepto de potencia, pero sí el de área... Carl Sagan, que gran divulgador científico.

Bruto dijo...

Permiso concedido, sería un error no colocar a una gigante al lado de la otra.
Yo espero también con ansiedad el estreno de la película para poder verla, y ojalá me equivoque, pero tengo la impresión de que algo de verdad historíca nos van a virlar, aunque sólo sea porque la Hiptia más inmensa, la que se convirtió en el faro cultural y centífico de la antigüedad tardía, último baluarte del platonismo y albacea y guardiana de un legado que con su muerte se perdió en las garras del cristianismo primitivo, no fue la jovecita que pasó a la historia por su proverbial belleza, sino una mujer madura que murió despedazada a los 65 años cuando tenía fama de ser la mayor cabeza pensante del imperio romano, tanto de Oriente como de Occidente,y la verdad es que la bellísima Rachel Weisz no aparenta 65 años.

Nyc dijo...

Bueno, viendo la trayectoria de Amenábar seguro que aburrir no aburre y lo único es esperar que no se haya dejado llevar por los fastos de la superproducción y como dice Bruto nos birle lo esencial de la historia.

Don Otto Más dijo...

Spoileeeeeeeeeeeeeeeeeer!


xD


Coincido en lo de la elección de la actriz :)

Qué ganas de verla... respecto a la deformación histórica... así se escribe la historia: los grandes proyectan sombras aún mayores (sobre todo tras la generación logse xD)

hm dijo...

Los perdedores siempre tienen un atractivo especial, aunque, en cierto modo, con ellas perdimos todos.

Es terrible pensar que el equivalente seria pasar en dos o tres años a tener capítulos de los principia y párrafos de los artículos en física de los últimos siglos; reducir la biología a comentarios sobre "La evolución de las epsecies"... afortunadamente, parece que primero la imprenta y ahora internet nos han librado de eso, pero da casi miedo.

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